No sé que motivo profundo, quizás algún trauma de la infancia o algún infinito dolor que aqueja a sus corazones es lo que lleva a mis compatriotas a contaminar los contados lugares de belleza natural con restos de botellas, papeles higiénicos usados, piedras usadas como parrillas improvisada, todo para comerse un asadito a orillas del mar, al borde de un lago o en las riberas de un río.


Me cuesta entender que para disfrutar de un espacio de descanso sea necesario comer, beber y fumar para entrar en comunión con otras personas, me es difícil entender que no puedan respetar el entorno bello de un espacio natural que cada vez es menor. Si al menos limpiaran el desastre que dejan, pero no es así, es como si fueran un ejército de ocupación que invade y arrasa lo que hay por donde pasan.

Tal como una plaga bíblica este tipo de gente, no siente ningún tipo de respeto por nada ni por nadie. Solo satisfacer lo que le dictan sus conductas primarias (tragar, beber, copular y defecar) es lo que llena sus vidas. A mi pesar, este tipo de conducta se extrapola a otras aspectos de la vida en sociedad , es lo que denomino la actitud me importa un pico el resto del mundo, usted amable lector encontrará ejemplos de este comportamiento en cosas tan mundanas como en la circulación vial, reglamentaria al ir a comprar a un supermercado, escuchar a todo volumen hasta altas horas de la madrugada el ruido que dicen que es música. Podría llenar muchas líneas describiendo las despreciables conductas de esta masa amorfa sin valores, sin educación, sin sentido alguno de la belleza y el respeto; la verdadera pandemia que terminará por colapsar nuestra sociedad.

Para terminar les dejo un video de cómo es en silencio la belleza del sector (no me dejaron quieren que pague jajajjaá) mejor les dejo fotos:


