
Difícil se hace escribir
Veo cercos físicos y espirituales
En el paisaje y en el alma
En mi pueblo junto al mar
Los enloquecidos
Los desventurados
Los que tienen dinero, quieren paz
Compran
Compran belleza
Juran que apropiarse del más mínimo
pedazo de tierra
Les dará la paz que atormenta sus corazones
Por eso se apropian del paisaje
A través de vallas y cercos
Quieren atrapar el vuelo de las nubes
Intentan adueñarse del color del mar
tratan de capturar el aire puro de las mañana
Con cercos y vallas
Nada logran
Pero lo intentan igual
Levantan adefesios que ensucian la vista
(pobres remedos de algún tipo de estética)
Impiden el paso por los abiertos senderos
A través del hormigón y el vidrio
Expresan su fortuna
Pero el paisaje ya no está
Está prohibido dar un paseo buscando un atardecer
Solo se ven cercos y vallas
Y el alimento de mis fotos y letras
Disminuye cada vez más
Y va solo quedando un recuerdo
Un vestigio de algo bello que alguna vez existió
Algo a quien alguien puso precio
Decretando su muerte definitiva.