
Y un día volviste
Envuelta en un halo de misterio
Rodeada de una imposible esperanza.
Resignado a mi suerte
Acostumbrado al silencio
Vacío de esperanzas
Pensaba que eras un sueño…
Y estabas frente a mi
Escuchaba tu voz
Retenía tu mirada.
Tú
Dos siglos de distancia
Y parecía sólo ayer había
Dejado de oír la cadencia, a veces infantil
de tus palabras.
Tú
Frente a mí
Volvías con el mar
Volvías con la lluvia
Volvías mi amor
Transformando el otoño en primavera.
Del libro Perdido en tus Ojos